Portugal prepara más impuestos para no subir las cotizaciones a la Seguridad Social

  • La Justicia anuló la eliminación de pagas a funcionarios y jubilados

Virginia López | Lisboa

El Gobierno conservador de Lisboa ha anunciado su decisión de abandonar definitivamente la propuesta de aumentar un 7% las cotizaciones de los trabajadores a la Seguridad Social después de una semana de numerosas críticas, tanto en la calle, donde se han vivido varias manifestaciones multitudinarias, como en el propio Consejo de Estado, que el pasado viernes recomendó al gobierno que buscara alternativas.

Eso es precisamente lo que ha hecho el primer ministro, Pedro Passos Coelho, que se ha reunido con los representantes de las diferentes organizaciones empresariales y con los líderes de los dos sindicatos del país, UGT y Confederación General de Trabajadores Portugueses (CGTP).

En la reunión, el jefe del gobierno de coalición de derechas ha manifestado su disponibilidad para no avanzar con el aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social, argumentando que si lo propusieron en un primer momento fue “para evitar subir otro tipo de impuestos”.

Descartado un nuevo aumento del IVA, actualmente en el 23%, porque según Passos Coelho “no hay condiciones para ello”, el primer ministro ha propuesto una subida de los impuestos sobre la renta, el capital y el patrimonio.

Aunque no ha dado más detalles, a la espera de las reuniones bilaterales que proseguirán con patronales y sindicatos durante esta semana, la idea del Gobierno, como ya avanzó el ministro de Finanzas, Vítor Gaspar, es reducir el número de escalones existentes en las tablas del IRPF, con lo que los portugueses pagarán más impuestos el próximo año.

Ésta es la medida que ha encontrado el gobierno de Lisboa para recaudar los 2.000 millones de euros necesarios para no derrapar en su compromiso de reducir el déficit público al 4,5% en 2013, después de que el Tribunal Constitucional considerase que eliminar las pagas extraordinarias a funcionarios públicos y jubilados era anticonstitucional al no respetarse el principio de la equidad.

En base a la decisión del Tribunal Constitucional, a partir del próximo 1 de enero, estas pagas serán parcialmente devueltas a los pensionistas y los funcionarios, que además no perderán las pagas del próximo año.

“Como el gobierno no puede acceder a las pagas extraordinarias del sector privado, tenemos que actuar a través de los impuestos, y la declaración de la renta es la mejor manera de hacerlo”, ha explicado el primer ministro a los periodistas, tras esta primera reunión en la que los sindicatos siguen muy reacios a aceptar nuevos recortes salariales.

Así lo ha dejado claro el secretario general de la Confederación General de Trabajadores Portugueses (CGTP), Arménio Carlos, que ha convocado a todos los portugueses a la manifestación que preparan para el próximo sábado en Lisboa, y que podrá servir de barómetro para conocer la opinión de los portugueses ante este nuevo anuncio de más austeridad.

Del lado de los empresarios, el presidente de la Confederación Empresarial de Portugal (CIP), António Saraiva, insistió en la necesidad de que, aunque no se aumenten las cotizaciones de los trabajadores, sí se mantenga la propuesta de bajar esas mismas cotizaciones en un 5,75% a las empresas, sobre todo, en el sector exportador. Además, desde la CIP han presentado una propuesta para subir el impuesto sobre el tabaco en un 30% que, según Saraiva, ha tenido “una buena aceptación” por parte del gobierno.

En general, los representantes empresariales han coincidido en que el abandono de la subida de las cotizaciones es positivo, aunque tampoco consideran “una buena idea” aumentar otro tipo de impuestos, al entender que seguirá saliendo perjudicado el consumo interno.